¿Pudieron los delfines caminar?

abril 19, 2013
Comments off
275 Views

19

Tanto los fósiles de los antepasados de estos animalitos, como sus embriones y sus esqueletos, nos demuestran que los delfines pudieron caminar alguna vez, bajo una forma muy diferente a la actual.

En la panza de la madre y en su esqueleto
Si observáramos el embrión joven de un delfín en el útero de su madre, podríamos afirmar un hecho sorprendente: este mamífero perfectamente adaptado a la vida acuática pudo haber tenido alguna vez un antepasado que caminara sobre la tierra.
En los primeros días de desarrollo del embrión, éste desarrolla unos pequeños bultos inferiores, como si fueran a formarse patas, que luego desaparecen a las dos semanas. Pero entonces, ¿por qué crecen? Los científicos creen que esto es prueba del pasado terrestre de los delfines.
También, podemos encontrar otro antecedente de su pasado en su esqueleto. Los delfines, al igual que las ballenas y las marsopas, tienen en sus aletas huesos que se asemejan a los de las manos humanas y tienen dos pequeños huesos en la pelvis que indican que alguna vez tuvieron extremidades posteriores.

Un poco de historia
Los cetáceos provienen de un ancestro común denominado Pakicetus, derivados de los Artiodáctilos. Los Pakicetus, una pequeña criatura parecida a un perro y emparentada con los hipopótamos y las vacas, son considerados cetáceos muy primitivos, que vivieron hace 53 millones de años aproximadamente. Es posible que anduvieran en las costas marinas o que cazaran en los ríos. El rasgo clave que emparenta esta criatura con los delfines es una estructura en la oreja: una adaptación que les permite oír mejor en el agua que a los demás mamíferos. Esta diferencia les permite la ecolocalización, algo así como un sexto sentido que les ayuda mucho a la hora de escapar de sus depredadores y de conseguir alimento.
A lo largo de los últimos millones de años, los mamíferos acuáticos debieron adaptarse a un ambiente marítimo donde ya no eran necesarias sus patas. El cuerpo anfibio se alcanzó luego de 5 millones de años, y un poco después surgió su característica cola con aleta horizontal. Las siguientes transformaciones de su cuerpo se dieron para fortalecer su especialización, como ser un aumento de la masa cerebral y el nacimiento de una forma alargada del morro, con una dentadura distinta.
Parece ser que lo que logró que los delfines se pudieran dispersar en todos los océanos, fue la desviación de Australia de la Antártida, un cambio en la circulación oceánica, y el inicio de la glaciación en el continente antártico. Esta dispersión de los cetáceos produjo una nueva rama que serían los Odontocetos, los delfines actuales. En la era glacial, hace 2 millones de años aproximadamente, los océanos estaban ya prácticamente poblados de los odontocetos modernos.

Cambios en su cuerpo para especializarse y adaptarse al medio
A lo largo de su evolución, estos mamíferos acuáticos sufrieron cambios adaptativos en su morfología, como por ejemplo, el largo de su cuerpo se debe a que así gastan el mínimo de su energía al desplazarse. El cambio más sorprendente lo sufrió su cráneo, totalmente diferente al del resto de los mamíferos. El adelantamiento de la mandíbula y el desplazamiento de las fosas nasales hacia la parte alta de su cabeza, fue para hacer posible la respiración retirando la mínima parte de su cuerpo fuera del agua.
Otras adaptaciones morfológicas que sufrieron los delfines tienen que ver con su sistema respiratorio. Los delfines poseen espiráculos en la parte superior de su cabeza provistos de orificios que se cierran cuando el animal se sumerge en el agua. Su capacidad de almacenar oxigeno en diversas partes de su cuerpo les permite permanecer mucho tiempo en el agua sin salir, y además, sumergirse a profundidades impresionantes: sus músculos pueden almacenar entre un 40 y un 50% de oxigeno, mientras que su sangre contiene el 40%, y sus pulmones contienen solamente el 10% del oxigeno restante. Otra de las cualidades que permiten a estos animales sumergirse tanto tiempo es que casi no respiran! Disminuyeron su consumo de oxigeno hasta en un 30%y son contadas las veces que realizan intercambios gaseosos, de tal manera que en cada respiración eliminan casi la totalidad del CO2, mientras que en un mamífero terrestre se elimina tal solo, el 20% del mismo.
El transcurso de los últimos 50 millones de años llevó a que estos capaces y simpáticos animalitos pasaran de correr sobre tierra firme a nadar grandes distancias en los inmensos mares del planeta tierra. La evolución de su especie y el cambio de forma de su cuerpo hacen que estos mamíferos acuáticos sean una de las especies más inteligentes y mejor adaptadas del océano.

 

Comments are closed.