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El trastorno bipolar es una enfermedad mental severa. Las personas que la sufren experimentan cambios drásticos en su estado de ánimo. Pueden pasar de estar muy enérgicos, "eufóricos" y/o irritables, a sentirse tristes, desesperanzados y luego comenzar el ciclo nuevamente. Pero además, éste no es solo un problema psicológico sino también un desbalance neuroquímico. Se calcula que cerca del 2% de la población es bipolar.
Si nos preguntáramos que tuvieron en común Vincent Van Gogh, Edgar Allan Poe, Miguel Angel, Virginia Wolf y Cary Grant, lo primero que se nos vendría a la cabeza sería... su talento, y así es, pero no solo eso... Estas genialidades sufrían alteraciones que no solo despertaban su creatividad; hoy serían diagnosticados con lo que se llama Trastorno Bipolar, el cual se analiza en este artículo.
Al hablar de bipolaridad, lo primero que viene a la mente es una persona con fuertes alteraciones del ánimo, por momentos deprimida y sin salir de su casa, por otros con etapas maniacas en las que, por ejemplo, compra objetos de manera compulsiva. Es en parte así, solo que esta enfermedad consta de muchas otras características y consecuencias, que no siempre son negativas.
El Trastorno Bipolar o Psicosis maniaco-depresiva, es una alteración del estado de ánimo que cuenta con fases depresivas que se alternan con fases de gran euforia (maniacas). Esto se produce por un desbalance neuroquímico, es decir, por un desequilibrio químico en un tipo de biomoléculas del cerebro llamadas neurotransmisores. Además de sufrir estas fases, el afectado, en varias ocasiones, suele ser agresivo.Características del trastorno bipolar
Esta enfermedad es más frecuente entre las mujeres, y suele aparecer en la adolescencia o en los primeros años de adultez; También se sabe que afecta aproximadamente el 2% de la población, y que se clasifica en:
Este trastorno puede variar; En un año se pueden manifestar entre 4 o más cambios de ánimo de forma rápida o lenta. A su vez, nos podemos encontrar con ciclos ultrarrápidos, donde el ánimo cambia varias veces en una semana (hasta en un día).
Etapas maniaca y depresiva
A todo esto la pregunta es... ¿cómo nos damos cuenta si una persona sufre de alguna de las dos etapas?, y en tal caso ¿qué tratamiento puede recibir?
Para darnos cuenta si una persona está afectada, tendríamos que analizar sus síntomas. En la etapa maniaca, se produce euforia con un excesivo optimismo, alegría y vitalidad, hay una notable disminución del sueño, aumenta el interés sexual (en algunas ocasiones con conductas inapropiadas), presenta un altísimo nivel de energía y actividad, con una extrema irritabili
dad, inquietud y agresividad, muchos cambios emocionales rápidos e imprevisibles, gastos excesivos y por último, conductas muy riesgosas, sin tener en cuenta las consecuencias.
En cambio, en la etapa depresiva, los síntomas que presenta la persona afectada son: perturbaciones en la concentración y la memoria, pérdida de apetito y motivación, sentimientos exagerados o inapropiados, de ansiedad, tristeza, desgano y/o desesperanza, pérdida de interés o placer en las actividades usuales, ideas recurrentes de muerte y/o suicidio, y por último, sueño disminuido o exagerado.
En su etapa eufórica es muy difícil de ayudarlos, por lo que las personas difícilmente piden ayuda, ya que al sentirse bien, no pueden reconocer que les pasa algo malo, en cambio, en su etapa de depresión, es más fácil querer ser ayudado, ya que las personas se sienten mal. De todas formas, en cualquiera de los dos casos, se somete a un tratamiento de terapia psicológica, acompañado de medicación. Si éste llegara a interrumpirse, puede haber una recaída y, luego, al volver a medicarse, el cuerpo puede que ya no responda.
A su vez, hay tratamientos que no ayudan y que a veces "los empeoran", ya que a los enfermos bipolares se los confunde con depresivos unipolares, esquizofrénicos, ansiosos. Es por eso que es necesario someterse a una consulta con un especialista, sin dejar pasar el tiempo, para que el deterioro no sea mayor.
Paradojas de la bipolaridad
Se dice que "el problema es que la mayoría de los enfermos sienten que cuando están estabilizados, pierden creatividad"; Y así parece ser, el ejemplo más claro se refleja en estos genios que nombramos al principio, ya que en su época no existía tratamiento ni diagnóstico, motivo por el cual ninguno de ellos supo que tenía esta enfermedad y que éstas alteraciones eran las que “despertaban” su creatividad.
Al fin y al cabo, podemos ver qué efectos positivos puede tener la locura ¿no?, solo hay que saber cómo llevarla para poder sacar provecho de ella. Por eso, como dice la frase…
"En este mundo, sería una locura no estar loco".
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