No quiero fumar más, papá

Hoy en día no solo aquellas personas que fuman son las perjudicadas con las sustancias tóxicas del cigarrillo, sino que todo el mundo está sometido a este problema, y especialmente aquellos que no eligen fumar pero se ven forzados a hacerlo diariamente.


 
“Lucas es un chico de 11 años, quien vive con sus padres y hermanos. Es un chico como cualquier otro, con una vida común: va a la escuela, pasa tardes enteras jugando a la pelota, se divierte con amigos… En fin, como cualquier otro niño de su edad.
Pero tras su vida normal se esconde en realidad un peligro provocado en gran parte por las personas que más lo quieren.
A los 15 días de nacido padeció una grave neumonía, y ya cumplido su primer año este episodio se repitió. A lo largo de 10 años, esta enfermedad aparecía con mayor frecuencia y en el 2006, después de recorrer varios consultorios sin una respuesta que explicara este problema, los papás de Lucas realizaron  una consulta a un médico, que tras varios análisis e  infinidad de radiografías decidió derivarlo a un neumonólogo pediátrico; ya que había descubierto algunas “manchitas” en sus pulmones y afirmó así que en realidad sus supuestas bronquitis eran repetitivos ataques de asma.
Más allá de todos los medicamentos para poder controlar el asma, lo decisivo fue una charla del médico con el padre de Lucas, en la que aclaró y remarcó la importancia del cigarrillo en la enfermedad de su hijo: Fumar dentro de la casa y en ambientes cerrados, o simplemente cerca de Lucas, dañarían notoriamente su salud.
La toma de conciencia familiar, y de amigos que fumaban dentro de la casa, ayudaron mucho para que Lucas pase un año sin tener un ataque de asma. Aunque su enfermedad aún existe, y toda su vida cargará con ella.”

Hoy en día no solo aquellas personas que fuman son las perjudicadas con las sustancias tóxicas del cigarrillo, sino que todo el mundo está sometido a este problema, que afecta a todos por igual en todas las regiones del mundo.
Los fumadores pasivos son aquellas personas que a pesar de no consumir tabaco aspiran las sustancias del humo que desprende dicho producto. Éstos aspiran el humo equivalente a dos cigarros diarios, ya que el 15% del humo del cigarrillo es inhalado por el fumador y el 85% restante va directamente al aire. El aire contaminado es en realidad, la mezcla entre el humo generado por la combustión del cigarrillo y de la corriente de humo que produce el fumador cuando exhala el humo de sus pulmones.
Este humo contiene alrededor de 4000 sustancias químicas, de las cuales 40 son cancerígenas. Contiene, además, monóxido de carbono, un gas que evita que llegue oxígeno a los principales órganos del cuerpo. También tiene nicotina y óxido nítrico.
Según datos la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el 2000 murieron 4.900.000 por enfermedades relacionadas al tabaquismo siendo fumadores pasivos.

¿Cuáles son los problemas que puede enfrentar un fumador pasivo?
Definitivamente, muchos. Como los son el cáncer de pulmón, de boca, laringe, faringe, esófago, páncreas y vejiga urinaria. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el infarto agudo de miocardio y el cerebral, los accidentes cerebrovasculares y cardiovasculares, angina de pecho y enfermedad coronaria fatal.
Es decir, la cantidad de enfermedades que podemos contraer solo por el hecho de ser fumadores pasivos es tan amplia como increíble.
Además de generar enfermedades, el contacto con el humo del cigarrillo también puede agravar episodios de asma, bronquitis, neumonía, alergias y enfermedades de oído que, finalmente, pueden degenerar en sordera.

Menores de edad y mujeres embarazadas:
En el desarrollo del feto también existen múltiples problemas cuando su madre es fumadora pasiva, o bien activa (por lo que el feto sería fumador pasivo).
El cigarrillo incrementa el riesgo de muerte súbita, puede nacer con un peso extremadamente inferior al normal, generalmente nacen prematuros y tienen mayor riesgo de volverse adictos al tabaco.
Actualmente, en nuestro país se ha tomado relativa conciencia sobre este hecho, debido a  todo los problemas que pueden generar en menores de edad. Por ello, se voto una ley que prohíbe que los padres que salgan con sus hijos puedan sentarse en lugar de fumadores.

Consecuencias inmediatas a la exposición al tabaco:
Irritación en ojos, nariz y garganta, dolores de cabeza, mareos y vómitos, problemas respiratorios, flemas, dolor de pecho.

Por último, estas cifras reflejan los grandes riesgos que produce el tabaco:

  • Más de 400 muertes por cáncer de pulmón.
  • Más de 3,600 muertes por problemas cardíacos.
  • Aproximadamente 1,600 casos de recién nacidos con bajo peso.
  • Más de 4,700 casos de partos prematuros.

Esto nos demuestra que no solo las personas que tienen este vicio son las perjudicadas, sino las que no tienen elección, muchas veces, de evitar o no enfermedades -en ciertos casos- letales.
Esta conducta nociva para la salud del prójimo tendría que dejar de ser no sólo el factor determinante en la agravación de enfermedades que generan la primera causa de morbilidad y mortalidad, sino de ser un problema que afecte a todo el mundo. Deberíamos tomar consciencia sobre nuestras actitudes en tanto y en cuanto afecten a otros, y sobre todo no permitir vernos perjudicados por acciones ajenas.