El Gran Cañón: Una Gran Incógnita

El Gran Cañón del Colorado es, aparte de un paraíso de montañas, ríos y naturaleza viva, un fenómeno natural con algunos misterios detrás: su surgimiento por epirogénesis seguido de procesos erosivos, su cambio continuo gracias a estos últimos, y su incierto futuro…


 
La impresionante y escarpada excavación del Río Colorado, en los territorios del norte de Arizona, Estados Unidos, representa una maravilla natural, una de las más espectaculares del mundo. Es por esto que una buena parte de las extensiones en donde se da esta geografía fue nombrada Parque Nacional, y de esta forma se protege su naturaleza de cualquier acción directa perjudicial que pueda realizar el hombre sobre ella.
Sus extrañas formas convocan a un gran número de turistas que concurren año tras año. Se maravillan por sus paisajes que dejan a cualquiera sin aliento. Al caminar por las pasarelas que se desplazan por sobre las profundas y espectaculares excavaciones, se experimenta una sensación de vértigo, y adrenalina al mismo tiempo.
Pero volviendo al planteo científico: ¿Cómo es que se originó?

Origen

Se trata de una explicación meramente geológica, o sea del origen de las características de la Tierra y de los factores que la forman interior y exteriormente. El proceso por el cual El Gran Cañón se formó -y se va formando- hasta la actualidad es continuo, y cada vez más acelerado. Se estima que hace 6 millones de años que el agente responsable está actuando en este proceso, pero los últimos 2 millones ha tenido un mayor efecto. Pero, ¿Cuál es el proce
so en sí? La formación es producto, sencillamente, de la erosión. Es un conocido medio por el cual diferentes tipos de formaciones terrestres se han modelado a lo largo de la historia, y con su acción lenta pero efectiva, va dando origen a fenómenos como el que se trata en este artículo. El actor principal es la corriente de agua, en este caso: El Río Colorado.
En un principio, la acción de las placas tectónicas produjo la Orogénesis, causante del nacimiento de las Montañas Rocosas, y empujando lateralmente la dura meseta del Colorado vecina a ellas, elevando las capas sedimentarias unos cuantos kilómetros (proceso llamado Epirogénesis). El hecho de que el territorio se encuentre más elevado, provoca una mayor precipitación en la cuenca de drenaje del Río Colorado. Esta mayor cantidad de precipitaciones le da a la corriente mayor gradiente y velocidad, por lo que resulta más erosivo. En algunas épocas, como las glaciares, las condiciones climatológicas han pasado a ser más húmedas aumentando la corriente del agua y teniendo mayores efectos erosivos (de hecho, mucho más que el caudal actual del río, lo que explica el enorme valle y su anchura en algunos tramos).


Características físicas actuales

En la actualidad, El Cañón, que posee una longitud de 446 kilómetros y una anchura de 6 a 29 kilómetros, llega a mostrar excavaciones de más de 1600 metros de profundidad. Las capas geológicas que se han dejado al descubierto, son de 2000 millones de años de antigüedad, y refleja de esta manera la imagen de la Tierra con el paso del tiempo, su historia.

Una versión argentina
En nuestro país, exactamente en la provincia de Mendoza, se ubica el Cañón del Atuel, resultado de una falla geológica erosionada durante miles de años. Al igual que el del Colorado, uno de los factores de formación del relieve, la erosión, trabajó sobre estas superficies creando un paisaje increíble, llamativo por la diversidad de formas geográficas y colores. Aunque no es tan impresionante, por sus magnitudes mucho menores, es famoso nacional e internacionalmente por deportes de riesgo que se realizan allí, y su belleza es notable como el de su contraparte del norte.

¿Qué le depara el futuro?
Mirando un poco hacia el futuro, se puede pensar que la erosión va a seguir actuando sobre el Gran Cañón – así como también sobre el Cañón del Atuel-, agrandando el tamaño de sus excavaciones, aumentando la distancia entre las márgenes, socavando por los costados de estas hasta llegar al punto de crear débiles estructuras de gran altura. Se puede suponer que de esta forma se van a ir desintegrando las irregularidades de la superficie, volviendo lentamente a crear una llanura, como fue en algún principio. Entonces, ¿se tratará todo de un proceso cíclico sin fin?

 

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